Cubano muere en La Habana, a menos de una semana de recibir segunda dosis de Abdala

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Seis días antes de que comenzara toda una tragedia familiar, el cubano había recibido la segunda dosis de la vacuna cubana Abdala y se preguntan si la muerte del señor, podría estar asociada.

vacuna cubana Abdala / Foto. Twitter

Una denuncia llega desde Cuba y abre interrogantes sobre posibles efectos adversos de la vacuna cubana Abdala. Desde La Habana reportan la muerte de Roberto Lastra Hernández, un cubano que a pocos días de haber recibido la segunda dosis de la vacuna cubana del régimen falleció tras un presunto paro cardíaco.

Seis días antes de que comenzara toda una tragedia familiar, el cubano había recibido la segunda dosis de la vacuna cubana Abdala y se preguntan si la muerte del señor, podría estar asociada. “Tengo en mi poder las imágenes de los electros y las radiografías, no así la de los análisis de sangre porque los doctores se quedaron con ellos”.

Rayos X del cubano fallecido tras recibir la dosis de la vacuna cubana. Foto: Cubanos por el Mundo

Tras la celebración del día del padre, Roberto Lastra Hernández amaneció el lunes 21 de junio con malestar físico similar al de un resfriado: falta de apetito, decaimiento, fiebre y diarrea. Su esposa, temiéndose se tratara de la COVID-19 se trasladó con él hasta el Policlínico de Mulgoba, en Boyeros, de La Habana. La doctora que lo atendió descartó que se tratara de coronavirus, sin embargo, ante el cuadro decidió remitirlo al Hospital Enrique Cabrera cerca de las 07:00 de la noche.

En su llegada al hospital, al cubano le practicaron un RX de Tórax, exámenes sanguíneos y un electrocardiograma. “Todos sus exámenes salieron negativo, ningún resultado salió alterado”, explica Lastra Rodríguez. En vista de estos resultados, el médico tratante indicó que se trataba de una mala digestión y lo devolvió a su casa. La familia lo sintió creíble, considerando que, en la madrugada del martes 22 de junio, presentó dos diarreas más.

Electros realizados al cubano fallecido. Foto: Cubanos por el Mundo

“Ahí empezó la tragedia. Cinco horas después, mi papá se tomó cuatro cucharadas de sopa, y aunque no volvió a tener diarrea, comenzó a agravarse su salud. Ya no podía caminar, ni mantener una conversación”, explica. Fue entonces cuando volvió al policlínico de Mulgoba donde le repitieron la prueba de COVID-19, un segundo resultado negativo. Volvió a repetirse el ciclo, ahora de nuevo al Hospital Nacional y todos los procedimientos practicados anteriormente, pero sumándose un TAC craneal, junto a una nueva prueba de COVID-19.

Pero esta información nunca se conoció. “Los resultados del TAC nunca lo pudieron tener, porque primero dijeron que pasadas dos horas podrían dar los resultados y pasado ese tiempo le informaron a mi madre que no pudieron ver las imágenes porque estaba roto”.

Esto generó suspicacia en la familia. “Qué casualidad, después de esta información le hacen saber a mami que papi tenía un poco de líquido en el pulmón”, en el momento en el que comenzó a presentar pérdida de aire, complicándose progresivamente.

Alrededor de las diez de la noche, comenzaron los minutos finales del señor. La pérdida de aire se agudizó, entró en paro respiratorio, fue entubado y pasado a terapia intensiva pero no resistió. Sufrió un paro cardíaco, según le indicaron a la esposa.

Reclaman hermetismo en desarrollo de la vacuna cubana Abdala: “No sean ratas de laboratorio”

Su hijo reclama el misterio y hermetismo con el que se ha manejado el desarrollo de los candidatos entre ellas la vacuna cubana Abdala. “Intento buscar respuesta a varias interrogantes que tengo y si es posible, persuadir a los cubanos a que busquen información antes de aceptar ponerse una vacuna la cual no se sabe cómo se desarrolló y no tenemos un estudio serio en el cual podamos confiar”.

Hoy, sin su padre, al cubano solo le quedan preguntas sin respuesta: “¿Qué fue lo que desencadenó el final de mi padre si no sufrió infarto, derrame cerebral o ningún evento comprometedor al no ser tres diarreas 48 hora previas a su deceso? ¿De una mala digestión no nos recuperamos por tener problemas cardiacos?”.

Se pregunta si pudo haber sido el tan “cacareado” candidato vacunal del régimen cubano, del que se tiene muy poca información, lo que pudo haber desencadenado síntomas adversos. “¿Qué paso con el resultado del TAC si mi padre estuvo cierto tiempo dentro de la maquina y después de terminarle el examen les informan a sus familiares que en dos horas tendrán los resultados?”.

“Tienen todo el derecho de desconfiar y preguntar, ustedes no son ratas de laboratorio, también quiero pedir a los médicos cubanos que si saben que es lo que está pasando no lo callen porque serán cómplices de un exterminio” finalizó.

TOMADO DE CUBANOSPORELMUNDO

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