Cubana que sobrevivió al derrumbe de la Torre Champlain cuenta que “una fuerza sobrenatural” la guio para salir desde el sexto piso del edificio antes que colapsara

Para Iliana Monteagudo, una cubana de 64 años, es como si una fuerza sobrenatural, según dijo, la despertara y la guiara desde su condominio en el sexto piso de Champlain Towers South.

“Escuché sonidos extraños, y corrí a mi sala de estar”, le contó Iliana a la prensa local.

Pensó que lo que estaba escuchando era posiblemente viento que entraba por las puertas corredizas de su balcón, y luego vio una grieta que serpenteaba por la pared.

“El techo cayó”, dijo. “Cuando vi eso, algo dentro de mí dijo que corriera porque el edificio colapsará”.

Luego corrió, descalza, hacia una escalera junto a los ascensores del edificio.

“Empiecé a bajar, rápido, y escuché crack, crack, crack”, dijo. “Empecé a gritar, ‘Dios, quiero ver a mi hijo, quiero ver a mi nieto. No me dejes morir en esta condición “.

En su camino hacia abajo, mientras pasaba por el cuarto piso, dijo que escuchó un estruendo.

Luego de salir a la planta baja, Monteagudo notó algo.

“Ella fue la primera en salir”, dijo su hijo Andy Álvarez.

Un guardia de seguridad estaba allí ayudó a la abuela a salir de la escalera. Tuvo que escalar varias paredes que se habían derrumbado en su camino hacia un lugar seguro.

“Cuando yo estaba allá arriba, me di cuenta de que había un abismo de más de un metro para tocar tierra firme que yo no podía saltar y él no podía ayudarme. Entonces, miro hacia la izquierda y Dios me había puesto un escombro. Cuando pongo mi pie, siento que aguanta mi peso, di una zancada y llegué a la calle”, contó emocionada Iliana.

“Él estaba allí, la ayudó a escapar, saltando vallas, agujeros en el suelo”, dijo Álvarez. “La planta baja, el garaje está debajo, ella podría haberse caído desde el piso de concreto roto al piso del garaje”.

Una vez afuera, Monteagudo realizó una emotiva llamada telefónica.

“Me llamó para decirme Andy, quiero que sepas que estoy bien, pero el edificio se derrumbó”, dijo Álvarez.

Es algo que dijo entonces y días después, sigue incrédulo.

“Simplemente no podía creerlo”, dijo. “Cada vez que me diga algo, lo voy a creer”.

Después de ver que se derrumbó la parte del edificio de Surfside que su madre había llamado hogar, la magnitud de la decisión de su madre, en una fracción de segundo, se vuelve mucho más evidente.

“¿Sabes cuándo realmente me golpeó?, fue cuando la llamé probablemente uno o dos días después”, dijo Álvarez. “Me dije a mí mismo, quiero llamar a mi madre y ver cómo está. Y cuando la llamé, me di cuenta. Me emociona un poco ahora, me di cuenta de que podía llamarla (…) No poder hacerlo me habría matado y empecé a llorar sin parar por el teléfono con mi madre”, enfatizó.

“Yo no miré atrás. No supe cómo salí. Entre el polvo del desplome que fue horrible, y mis nervios, la oscuridad… yo no quería ver lo que había pasado. Me quería ir de allí”, dijo esta cubana en una entrevista con Telemundo 51.

Hoy, dice que les tiene terror a edificios, ascensores, y escaleras. “Es horrible el trauma y el dolor de saber que tantas personas se quedaron atrapadas allí porque dormían”.

TOMADO DE CUBACUTE

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