Cubalex identifica al represor que agarró por el cuello a la activista cubana Saily González

Se trata de Leandro Sarduy, trabajador de la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara.

Leandro Sarduy, represor cubano. CUBALEX/FACEBOOK

El centro de asesoría e información legal Cubalex identificó al represor que la pasada semana arrestó a la activista cubana Saily González Velázquez agarrándola por el cuello mientras caminaba por una calle de Santa Clara en protesta por el juicio contra Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo.

La ONG mostró fotografías del represor cubano, quien se llama en las redes sociales Leandro Sarduy, aunque abrió su cuenta originalmente como Leonardo González.

De acuerdo con la información recabada por Cubalex, el represor trabaja en la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara y estudió en el Instituto Preuniversitario Osvaldo Herrera.

La activista cubana Saily González mostró imágenes de otro agente de la Seguridad del Estado que la ha agredido con mayor violencia en otras ocasiones, al cual identificó como el mayor Daniel González Rojas, Jefe de la Unidad Provincial de Enfrentamiento a la Actividad Subversiva Enemiga en Villa Clara.

«Si ‘Roly’ (o Leandro, como han identificado que se nombra en realidad), quien me agarró por el cuello al final de mi directa del martes, les parece una persona violenta, es porque aún no saben de ‘Daniel'», escribió sobre el represor la activista cubana.

«En mi directa de ayer cuento todo lo que me hizo ese energúmeno machista, violento y maltratador de mujeres. Fue él también quien en mi detención arbitraria del 14 de Enero me provocó una contusión en la mano derecha con toda intención, cosa que también intentó hacer el pasado martes», denunció González Velázquez.

González Velázquez denunció que el martes fue montada en un auto policial y de ahí trasladada a otro de civil, donde Daniel «me sacó de la patrulla de Policía ante la vista de los agentes, que no hacen absolutamente nada». El mismo individuo le aplicó una llave para bajarla del carro e introducirla en la estación policial donde fue interrogada.

«Bajé gritando de dolor», dijo sobre esa escena, que ocurrió «delante de otros oficiales del MININT». «A ellos no les importa la violencia machista (…) pueden hacerlo delante de cualquiera y ellos lo van a aceptar», dijo en referencia a los agentes del aparato represivo.

Los represores que la interrogaron la amenazaron con acusarla por desacato y difamación por llamar terroristas a los gobernantes cubanos. En cambio, recordó Sayli, «todos los actos de repudio son terrorismo de Estado».

Tras siete horas de arresto, González Velázquez fue liberada con un «acta de advertencia verbal» después de levantarle otra de detención «por provocar desórdenes públicos a través de mis redes sociales», documento este último que rechazó.

Tras ser llevada de vuelta a su casa, los agentes le devolvieron el teléfono con que hacía la directa cuando fue atacada y detenida. Pero este no funcionaba, aseguró Sayli. Según pudo descubrir luego, «lo habían metido en agua. La bandeja de la tarjeta SIM estaba mojada», precisó.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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