Cuba vendió azúcar en la Primera Guerra Mundial y tendrá que comprarla con la invasión a Ucrania

En la Primera Guerra Cuba se alió contra los agresores, en la guerra de Ucrania con el agresor. Y con grandes consecuencias económicas en ambos casos.

Primera Guerra Mundial. LA VANGUARDIA

La historia permite comparar e interpretar hechos similares ocurridos en épocas y condiciones diferentes. En estas líneas comparo dos hechos separados por más de un siglo: la Primera Guerra Mundial y la invasión de Rusia a Ucrania.

Cuba en la Primera Guerra Mundial

El 28 de julio de 1914 el Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia. El motivo esgrimido fue el asesinato en Sarajevo, ocurrido un mes antes, del heredero del trono austrohúngaro, el archiduque Francisco Fernando de Austria y de su esposa, la duquesa Sofía Chotek. La verdadera causa fueron las rivalidades y apetencias geopolíticas de las potencias de la época. De un lado la Triple Alianza (Alemania, Austria e Italia), de otro lado la Triple Entente (Rusia, Francia y Gran Bretaña).

El 1 de agosto de 1914 Alemania declaró la guerra a Rusia, al día siguiente el Imperio Otomano se alió con los germanos. A continuación se incorporaron Italia, Bulgaria y Rumanía. A pesar de que un submarino alemán hundió en 1915 al mayor barco de pasajeros del mundo, en el cual perecieron 128 norteamericanos, el presidente Woodrow Wilson en lugar de declarar la guerra, se limitó a exigir el fin de los ataques a buques de pasajeros y advirtió que su nación no toleraría una «guerra submarina sin restricciones». Fue el 6 de abril de 1917, después que Alemania inició una campaña submarina contra las naciones neutrales, que EEUU se sumó a las hostilidades.

Un día después de EEUU se incorporó Cuba. El presidente Mario García Menocal envió un mensaje al Congreso solicitando declarar la guerra a Alemania. En su mensaje expuso que Cuba no podía «mostrarse ajena o extraña a la actitud noble y valientemente asumida por los Estados Unidos, a cuya nación nos unen sagrados vínculos de gratitud y confraternidad, juntamente con las obligaciones explícitas e implícitas del Tratado de Relaciones Políticas, de 22 de mayo de 1903». El 7 de abril de 1917 Cuba declaró la guerra a Alemania y el 16 de diciembre hizo lo mismo con Austria-Hungría.

Si bien desde el punto de vista militar Cuba cooperó en un plan para atrapar submarinos en el Golfo de México, ordenó la construcción de 16 caza submarinos para reforzar la marina cubana y envió 100 soldados a EEUU para entrenarse en la defensa de las costas, su aporte fundamental radicó en la producción y venta de azúcar.

La guerra, al perturbar la industria azucarera europea, provocó un aumento de las inversiones directas en Cuba por parte de las grandes corporaciones norteamericanas. Las zafras de 1916-1917 (3,4 millones de toneladas) y la de 1917-1918 (más de cuatro millones de toneladas), se pusieron a disposición de EEUU y de los Aliados, al bajo precio de 4,6 y 5,5 centavos la libra respectivamente, lo que aportó 366.845.510 millones de pesos en el primer año y 413.325.251 millones en el segundo.

La contienda bélica terminó en noviembre de 1918 con un saldo de más de nueve millones de soldados y siete millones de civiles muertos, unos 20 millones de heridos y enormes daños materiales. En la Conferencia de Paz de París, el 28 de junio de 1919, los aliados firmaron el Tratado de Versalles con Alemania, y a lo largo del siguiente año lo hicieron con el resto de las potencias derrotadas. Entre las consecuencias se pueden citar: la disolución de los imperios alemán, austrohúngaro, otomano y ruso; el surgimiento de la revolución rusa que desembocó en la formación de la Unión Soviética; y la creación de la Sociedad de Naciones, que allanó el camino a cambios políticos, sociales y económicos.

Cuba y la invasión de Rusia a Ucrania

La secuencia de los hechos en el mes previo a la invasión fue la siguiente:

El 24 de enero los presidentes de Rusia y Cuba sostuvieron una conversación telefónica en la que mutuamente expresaron la voluntad de profundizar «la cooperación estratégica» y «fortalecer las relaciones bilaterales».

El 18 de febrero, el viceprimer ministro de Rusia, Yuri Borísov se reunió en La Habana con el presidente cubano.

El 21 de febrero, Putin anunció el reconocimiento de la independencia de las repúblicas de Lugansk y Donetsk, y declaró que «Ucrania es un Estado que no debería tener derecho de existir al margen de Rusia, que la Ucrania moderna fue creada por la Rusia bolchevique y comunista, y que su independencia había sido un error cometido por las elites del Partido Comunista soviético».

El 22 de febrero, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba declaró: «El Gobierno de EEUU lleva semanas amenazando a Rusia y manipulando a la comunidad internacional sobre los peligros de una ‘inminente invasión masiva’ a Ucrania… Llamamos a EEUU y a la OTAN a atender de manera seria y realista los fundados reclamos de garantía de seguridad de la Federación de Rusia, que tiene derecho a defenderse».

Ese mismo día 22, la deuda contraída por Cuba en los últimos ocho años, de 2.300 millones de dólares, Rusia la prorrogó hasta 2027.

El 23 de febrero, en víspera de la invasión, el presidente de Cuba recibió a Viacheslav Bolodin, presidente de la Duma Estatal de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia y le «expresó su solidaridad ante la imposición de sanciones y la expansión de la OTAN hacia sus fronteras».

Finalmente, el 24 de febrero de 2022 el presidente de Rusia, Vladimir Putin, después de asegurar una y otra vez que era falsa la información de que atacaría, anunció una «operación militar especial» y dijo que su objetivo era desmilitarizar Ucrania, no ocuparla y detener la expansión de la OTAN hacia el este. Minutos después las tropas rusas invadieron Ucrania.

El 2 de marzo en la Asamblea General de la ONU, 141 de los 193 miembros aprobaron una resolución de condena a Rusia exigiéndole detener inmediatamente las hostilidades. Cuba se abstuvo.

Y el 4 de marzo el Consejo de Derechos Humanos condenó la invasión con 32 votos a favor y 13 abstenciones, entre ellas la de Cuba, y acordó establecer una comisión de investigación para establecer las violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

Cuba apoyó la agresión a un país soberano, en violación de la Carta de Naciones Unidas, a cambio de lo cual Moscú le prorrogó el pago de la deuda contraída entre 2006 y 2019 de 2.300 millones de dólares. Luego, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuando era evidente que los planes no habían salido como Putin esperaba, se abstuvo.

La exposición demuestra que más allá de los motivos expuestos para desatar ambas guerras, hay causas similares: las apetencias geopolíticas; la enorme cantidad de víctimas y daños materiales, y las alianzas y apoyos por intereses económico. También hay diferencias. En la Primera Guerra Cuba se alió contra los agresores, en la guerra de Ucrania con el agresor. En la primera, las ventas de azúcar coadyuvaron al desarrollo del país, en la actual, posiblemente tengamos que comprar azúcar a precios elevados.

Auguro, con independencia de cómo termine la guerra, que la conducta asumida por el Gobierno de Cuba tendrá un peso negativo en las futuras relaciones con el resto del mundo, lo que empeoraría la profunda e insostenible crisis en que el país se encuentra sumido.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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