La escasez de alimentos es una consecuencia de la crisis económica por la que atraviesa el régimen desde 2018, y según sus propuestas, la solución a ese problema está en que cada cubano cultive sus propios alimentos

La crisis alimentaria ha llevado al régimen cubano a implementar “soluciones” que, además de no solucionar nada, provocan críticas en la población, como en los casos en que pidieron sembrar piñas y calabazas en los hogares, mientras en los campos se pierden las cosechas por trabas burocráticas y la no destinación a tiempo de recursos fundamentales como el combustible o los embaces.

La solución de este 13 de octubre fue difundida por TV Yumurí, canal de televisión de la provincia de Matanzas, a través de su página web, y de lo que se trata es de que escuelas politécnicas y círculos infantiles en ese territorio, siembran yuca y calabazas como forma de hacer frente a la crisis alimentaria.

Según TV Yumurí la búsqueda de “autoabastecimiento” en escuelas politécnicas y círculos infantiles forma parte de la estrategia gubernamental para combatir la pandemia de la COVID-19, pero la realidad es que detrás de esta propuesta está la falta de productos alimenticios.

Refiere el telecentro matancero, que “la enseñanza técnico profesional debió igualmente adaptarse a las nuevas circunstancias. Lograr el autoabastecimiento de alimentos constituye una de las tareas medulares. Con este empeño se pretende, además de reducir gastos, apoyar a otras instituciones escolares y poner en práctica conocimientos aprendidos en clases, uno de los principales objetivos de ese nivel”.

Precisa además que el Instituto Politécnico Álvaro Reynoso, “cosecha calabaza, yuca, plátano, quimbombó y habichuela. Gracias a sus volúmenes de producciones realizan donaciones a centros de aislamiento y al hogar de niños sin amparo filial”.

Al respecto, el subdirector de Educación en el municipio cabecera, Yunier Torres Cueria, dijo que “esta es una experiencia que nos tiene muy contentos”, y destacó que igual trabajo se realiza en los círculo infantiles de esa localidad, donde “recuperamos los huertos del cocinero e intentamos generalizarlos en todo centro que disponga de al menos un pedacito de tierra”.

La escasez de alimentos en Cuba es una consecuencia de la crisis económica por la que atraviesa el régimen desde 2018; su reducida capacidad de compra le ha impedido acceder al mercado internacional, tanto para adquirir alimentos y materias primas para su elaboración, como para comprar combustibles tan necesarios para las maquinarias agrícolas y el riego en los campos, de ahí su insistencia en que el pueblo e instituciones estatales busquen cultivar sus propios alimentos.

Tomado De ADNCUBA

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