Coronavirus en Cuba: Una bomba de tiempo para la economía nacional

Los recursos económicos que ya eran escasos antes de la pandemia han tenido que ser desplegados para contener la pandemia

La economía cubana ha vivido una continua decadencia desde la caída del campo socialista soviético del cual recibía enormes subvenciones, pero este 2020 está siendo particularmente difícil con la pandemia de coronavirus que actúa como una bomba de tiempo dentro de las finanzas del régimen.

El Gobierno cubano se ha visto obligado a desembolsar millones de pesos en la compra de material sanitario dígase pruebas PCR, guantes, batas y demás equipo de protección para hacer frente a la pandemia que ya dura más de 6 meses.

Coronavirus en Cuba Una bomba de tiempo para la economía nacional.

Solamente en pruebas PCR se estiman más 26 millones de dólares erogados, pues desde marzo pasado y hasta este 21 de septiembre se habían realizado 546.250 pruebas para detectar el Covid-19 las cuales tienen un costo en el mercado internacional de 50 dólares cada una. Desde el segundo rebrote de la pandemia el país ha superado en varias ocasiones las 8 mil pruebas al día. 

Es importante aclarar que las donaciones recibidas por el gobierno se han centrado en gran medida en las pruebas rápidas de coronavirus las cuales son más baratas y menos precisa pues no precisan de un estudio de laboratorio con los reactivos correspondientes.

Otro gasto en el cual incurre el sistema de salud pública está en la transportación hacia y desde los centros de aislamiento donde en las últimas semanas se mantiene un número que oscila entre 6 mil y 8 mil personas ingresadas que son sospechosas de contener la enfermedad luego de estar en contacto con un caso confirmado. En estos centros no están creadas las mejores condiciones, tal como demuestran los reportajes sobre el tema en Periódico Cubano, pero no todo el gasto corre a cargo del dinero estatal, ese mismo que recoge por medio de impuesto directos e indirectos.

Por si fuera poco, la pandemia ha cortado una de las principales fuentes de ingreso de la economía local: el turismo. Desde hace más de 6 meses la isla no recibe en las acostumbradas cifras de decenas de miles de turistas mensuales que dejaban ingresos en divisas internacionales. Atrás quedó la aspiración de inicios de año de recibir 5 millones de visitantes extranjeros en 2020.

Las medidas de presión de parte de la administración estadounidense de Donald Trump también se han arreciado, evitando que las empresas cubanas dirigidas por militares -por ejemplo, GAESA- lleguen a acuerdos comerciales con inversionistas extranjeros y utilicen bancos internacionales para mover el dinero.  A todo ello hay que sumar la paralización de las actividades económicas dentro de la Isla, tal como ha ocurrido en el resto del mundo para evitar los contagios del Covid-19.

Sin embargo, el coronavirus ha traído la oportunidad para que el régimen envíe más brigadas médicas al exterior y con ello ganar dinero, pero el tiempo de duración de estas colaboraciones pagadas no ha superado en ningún caso los 3 meses. Por otra parte, los acreedores internacionales de las deudas gubernamentales dieron un periodo de gracias para el pago de los créditos que fueron retrasados hasta el 2022.

Todo ello no parece suficiente. La economía cubana estaba mal parada antes de llegar la pandemia, pero el coronavirus ha llegado para ejercer como una bomba de tiempo sobre las finanzas estatales generando una crisis económica y alimentaria que el propio mandatario designado, Miguel Díaz-Canel, reconoció que son el caldo de cultivo para un “estallido social”.

Tomado De Periodicocubano

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