Con signos de desnutrición, el régimen sandinista exhibe a presos políticos que están bajo aislamiento

La inédita exhibición de presos políticos se inició un día después de que sus familiares realizaran denuncias en Nicaragua.

La ex comandante sandinista Dora María Téllez, ahora presa política en Nicaragua. LA NETA NETA

Han estado más de un año aislados. Encerrados en una cárcel conocida como El Chipote, en cuyas instalaciones fueron juzgados de manera exprés. Palidez en la piel por la falta de sol y delgadez como característica común. El régimen de Daniel Ortega y de su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo accedió a las presiones internas e internacionales y terminó mostrando a los presos políticos que están bajo aislamiento en Nicaragua.

La inédita exhibición de los presos políticos se inició sorpresivamente el 30 de agosto, un día después de que sus familiares denunciaran en una conferencia de prensa que las raciones de comida en El Chipote fueron disminuidas «en extremos incompatibles con la vida». El sandinismo no respondió a esta denuncia, pero mostró a más de dos decenas de detenidos a quienes sacó de las celdas para mostrarlos por primera vez desde sus respectivas detenciones.

Tal como han reportado medios independientes desde Managua, se les llevó de forma totalmente inusual a la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones, en la capital nicaragüense. Según la Policía y ese tribunal se trató de «audiencias informativas». En la práctica fue la manera que encontró el régimen de mostrar el estado de sus presos políticos que están más aislados.

«Esta figura no está contemplada en el ordenamiento jurídico procesal y constituye una violación al debido proceso y a sus derechos humanos», sostuvo la iniciativa «Presos y Presas Políticas de Nicaragua». El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) criticó que esta actuación oficial dado que representa «un abuso» más del régimen contra los opositores y sus familiares.

Diversos presos políticos están en otras prisiones o están cumpliendo casa por cárcel. Quienes han sido enviados a El Chipote no habían salido ni siquiera para ser juzgados, ya que en muchos casos el tribunal se instaló dentro de esa prisión.

Consultado por el portal Artículo 66, el psicólogo Roger Martínez sostuvo que los rostros de los presos políticos exhibidos durante varios días entre fines de agosto e inicios de septiembre, en Managua, transmitían «serenidad y entereza» y que esto ha sido un mensaje al resto de la sociedad.

Muchos de los presos sonrieron o hicieron gestos con sus manos, aun estando esposados, con lo cual, según Martínez, «enviaron un mensaje de resistencia y esperanza al pueblo de Nicaragua».

A esta exhibición de presos políticos, por parte del sandinismo, solo se permitió el acceso de medios y periodistas afines al régimen de Ortega y Murillo. No se les permitió emitir declaraciones públicas y solo se les pudo ver en imágenes sin audio.

Desde su exilio en Costa Rica, el abogado Gonzalo Carrión, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, cuestionó la difusión de fotografías de presos políticos. A su juicio, esto tuvo por finalidad «un efecto publicitario» dirigido a la comunidad internacional, para desacreditar las denuncias de familiares y de organizaciones de la sociedad civil.

De acuerdo con un recuento que hizo el diario español El País, entrevistando a familiares de los detenidos, se ha generado una pérdida de peso generalizada entre los presos políticos dentro de El Chipote. Los presos políticos que más peso han perdido en el transcurso de más de un año de cárcel son: el abogado José Pallais (40 kilos), el comentarista político Jaime Arellano (36 kilos) y el líder campesino Medardo Mairena (33 kilos). Otros hombres han rebajado más de 20 kilos.

En los últimos meses, el régimen de Ortega y Murillo emprendió una serie de actos represivos contra la Iglesia Católica de Nicaragua, dejando hasta el momento a siete sacerdotes, dos seminaristas y un laico encarcelados, 18 religiosas sacadas del país, un obispo bajo arresto domiciliar y el cierre de una decena de medios religiosos. Además, el Gobierno sandinista expulsó del país al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag.

Este 4 de septiembre, el cardenal nicaragüense, Leopoldo Brenes, descartó que la Iglesia Católica esté en negociaciones con el Gobierno sobre la situación de los religiosos presos. Además, afirmó que el papa Francisco está «superinformado» sobre lo que pasa en Nicaragua.

Sobre el obispo de la Diócesis de Matagalpa, Rolando José Álvarez, quien cumplió 17 días en arresto domiciliario en Managua este domingo sin que se le hayan formulado cargos, el cardenal Brenes afirmó que, pese a esas condiciones, se encuentra bien.

Una de las imágenes que tuvo más impacto internacional, en medio de esta exhibición de los presos y presas políticos en Nicaragua, fue la de la mítica ex comandante guerrillera sandinista Dora María Téllez, quien fue la Comandante Dos del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN), luego rompió con el régimen de Ortega y terminó siendo condenada a 15 años de cárcel e inhabilitación para ejercer cargos públicos.

Tras varios meses recluida en un lugar oscuro y literalmente aislada, más delgada y pálida, la icónica ex guerrillera se mostró incómoda con la luz del tribunal al que fue llevada, según se percibe en las imágenes suyas difundidas por los medios gubernamentales.

TOMADO DE DIARIODECUBA

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

%%footer%%