Comuñanga cienfueguera garantiza su futuro enviando a su hija Meliza Sánchez Guzmán pal yuma

Se trata de Mariela Guzmán, madre de Meliza Guzmán; la joven presidenta de la FEU en el Pedagógico de Cienfuegos que fue “de visita” a Nicaragua y perdió la brújula

Meliza Sánchez Guzmán en su época de presidenta de la FEU en el Pedagógico de Cienfuegos.

Hasta hace muy poquitico, Meliza Sánchez Guzmán era tan comuñanga como su madre, de quien bebió desde chiquita no solo la leche materna, sino también las enseñanzas del castrismo y, como su madre y su padre, aprendió desde bien temprano a idolatrar al Coma Andante Fidel.

Ella, hija de Mariela Guzmán y Juan Carlos Sánchez, ambos enfermeros y comuñangas, y divorciados, la criaron en el afecto al castrismo y, como siempre se la pasaban de misión médica esclava internacionalista, surtieron a la pequeña con toda la pacotilla imperialista y capitalista que pudieron.

Sí, Meliza Sánchez Guzmán – ver perfil de Facebook – creció en el socialismo pero como toda una privilegiada.

Su madre, dice una vecina de la cuadra, fue quien más la encaminó a que se metiera en la Juventud y que luchara por los cargos; consciente, dice la vecina, de que eso sería lo que le abriría las puertas. Meliza Sánchez había entrado en 1er Año del Pedagógico Conrado Benítez para estudiar Lenguas Extranjeras, y ya su madre movía fichas en la provincia y hacía regalos a funcionarios encargados del asunto, para que la combativa Meliza cogiese un viaje a Bahamas.

Mariela Guzmán, de profesión enfermera, madre de Melissa Sánchez Guzmán.

“Ella es comunista, pero de la boca para afuera,” dijo la vecina y asegura:

“Un comunista verdadero no hace los cambalaches que hace ella; ni es tan hija de puta. Nadie por aquí la soporta, por chivata. Y en el trabajo es una atravesá,” recalcó la vecina.

Juan Carlos Sánchez, enfermero también, padre de Melissa Sánchez.

Afirma la vecina que Mariela Guzmán, ni siquiera crió a su hija. Apenas convivió con ella o formó parte de su vida íntima, porque desde muy pequeña prefirió irse de misión para garantizar los objetos electrodomésticos que, si se hubiese quedado en Cuba, su “amada” Revolución no le hubiese podido dar jamás.

Meliza y su madre, juntas.

Fue así como, Meliza fue criada por sus abuelos maternos, ¡más comuñangas aún!, pues su madre ni siquiera estaba en Cuba.

Meliza Sánchez Guzmán siempre se destacó en la escuela aunque era una pesaíta. Y mentirosa.

Prueba de que le gustaba armar foco ocurrió cuando supuestamente la joven Karla Pérez González, la misma que expulsaron de la carrera de Periodismo en la Universidad Central de Las Villas por sus ideas políticas divergentes en cuanto al discurso oficial, “le quitó la carrera de Periodismo”.

Eso decía Melissa a los cuatro vientos: que Karla le había quitado la carrera. Sin embargo, lo cierto es que cuando Melissa hizo las pruebas de admisión para optar por esa carrera, no pasó del primer nivel. O sea: ella no pasó de la primera parte de ese examen de admisión, y andaba formando atmósfera en contra de Karla.

Fue así como terminó en la pedagógica estudiando lenguas.

Allí de inmediato, a instancias siempre de su madre, se involucró en la vida política del Centro. Tanto así que terminó siendo la presidenta de la FEU.

Su biografía, escrita aparentemente por ella misma – y no hay que dudar porqué no pasó del primer nivel en el examen de Periodismo, pues su redacción es muy pedrestre – señala:

“Meliza Sánchez Guzmán,3ro Lic. Lenguas extranjeras. Hace dos cursos casi asumí la presidencia de la Facultad de Humanidades. Empecé a trabajar en pleno inicio de la Covid,como sabemos hemos tenido que asumir tareas atípicas al curso. He tenido buena aceptación por parte de los estudiantes,mi trabajo con ellos ha sido a distancia pero es muy buena,la mayoría se siente indetificados con el trabajo que hacemos y me han seguido en todo lo que han podido ayudarme y participar. Mi trabajo no ha sido del todo perfecto pues me tuve que ajustar a una etapa nueva en la unidad y a veces llegue a creer que era insuficiente,pero siempre recibí el apoyo necesario para no darme por vencida. En fin creo que mi trabajo como presidenta aún le falta mucho por crecer,pero creo que tengo bien plasmado mi objetivo y quiero llevar a la facultad a su máximo esplendor.”

La “revolucionaria” Meliza, en una foto que rememora su paso por la presidencia de la FEU en el Pedagógico de Cienfuegos.

Ahora se conoce cual era “su objetivo”, y que lejos de llevar a la facultad “a su máximo esplendor”, prefirió seguir los consejos de su madre ante los apagones, y se fue para Nicaragua “a conocer los volcanes”.

Un poco más al norte, en Miami, la esperaba y ayudó a salir del país, su novio, Yhoan Manuel Uribarri, ex remero del equipo nacional que se había ido de Cuba hacía 6 meses.

Yhoan Manuel Uribarri (al frente), novio de Melissa Sánchez.

Su vecina asegura que si bien Meliza estaba – y está – en apariencia muy enamorada del remero, fue su madre quien más insistió para que lo siguiese al país del que renegó tanto.

Fue su madre, quien ha vivido fuera de Cuba y conoce de las bondades del capitalismo, le aseguró que en Cuba no tendría ni pinga, y que lo mejor que hacía era dejar atrás, tirado en un rincón de un basurero de Playa Alegre, el legado de Fidel y correr a los brazos de su amado en Miami, ciudad donde ambas, hasta hace muy poquitico aseguraban vivía lo peor y la crápula del exilio cubano.

Mariela lo ha dicho a su gente de confianza.

“Ahora es a ella la que le toca mantenerme a mí”.

Con dinero del imperialismo, claro.

TOMADO DE CUBANOSPORELMUNDO

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