Colas en Cuba: Algunos prefieren que los pongan en cuarentena

La usuaria de Facebook Oneida Silveira compartió su malestar por el desabastecimiento en un post publicado en la red social en el que se quejaba por la situación vivida en una cola para comprar pollo en el Cupet de Bacuranao.

«Ojalá alguien de positivo en el barrio para que nos pongan en cuarentena y nos traigan todo lo que sale en el NTV», terminaba diciendo Oneida. El deseo de esta cubana expresa una opinión que últimamente se extiende entre una población que sufre para abastecerse de comida y observa en el noticiero cómo son abastecidas las personas que se encuentran en barrios, calles o edificios en cuarentena.

En un país en el que hay que hacer grandes colas durante horas para comprar algo de comida, si se alcanza a ello, las noticias del abastecimiento a quienes se encuentran en cuarentena causan estupor. “Lo bueno de la cuarentena es que resolvemos comida sin cola”, confirmaba una lectora a este diario.

En el caso de Oneida, su malestar se debía a uno de esos tantos episodios que viven los cubanos hoy día. Luego de cuatro horas de espera en una cola en un establecimiento de Bacuranao para comprar pollo, esta cubana se sorprendió cuando la gerente del local informó que este producto era para despachar “por módulos”.

Oneida y todos los que allí hacían cola protestaron por ello, pero la policía intervino amenazando con llevar detenidas a las personas que grabasen o hiciesen fotos de la situación. Según la gerente, se vendería el pollo a las personas en la cola luego de “despachar” a las personas de la comunidad, es decir, de la zona aledaña al Cupet.

Cola en el mercado del Cupet de Bacuranao.

La supuesta “orientación” que invocaba la gerente fue cuestionada por los allí presentes, preguntando de dónde salía y quién la había aprobado. Ante la protesta multitudinaria, la gerente amenazó con pedir a la policía que echasen a todos los que estaban en la cola.

La falta de alimentos en las tiendas a las que accede la mayoría de la población cubana hace que muchos ciudadanos prefieran, a estas alturas, ser confinados en su barrio o edificio, ya que quienes así se encuentran son abastecidos con productos que no se encuentran en las tiendas ni haciendo largas colas.

«Mejor seguir en cuarentena. Hoy nos vendieron un módulo con pollo aceite, picadillo, café y papel sanitario. Lo trajeron a la casa. Así no tuvimos que hacer cola”, informa una lectora a esta redacción.

La distribución de estos “módulos” puede ser en CUC o moneda nacional, lo cual deja la duda de cuántas personas pueden verse perjudicadas por no poseer esta moneda convertible, o por los excesivos precios que alcanzan.

“Hoy nos vendieron otro módulo, este fue en MN. Picadillo, salchichas, croquetas, masa de hamburguesas. Al menos estamos resolviendo«, concluía la información de nuestra lectora.

“Es uno a la semana. Mañana vienen con viandas y dicen que van a volver la semana que viene si seguimos cerrados. Por mí que siga otra semana más para que nos vendan otro módulo”. Un testimonio que viene a confirmar lo que dice mucha gente ahora en Cuba y que Oneida reflejaba en las redes sociales.

Tomado De Cibercuba

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