Al parecer las soluciones del castrismo de producir pan con harinas de plátano, boniato o yuca no son suficientes para hacer frente a la escasez de este producto

Recientemente el diputado Yusuam Palacio afirmó que el castrismo llevaba 60 años repartiendo panes y peses, en una descarada comparación del régimen con el pasaje bíblico dónde se presenta a Jesús realizando el milagro de multiplicar ambos alimentos.

La realidad de Cuba durante todos estos años ha sido la de un pueblo pasando muchas necesidades, entre ellas, la de no tener asegurada la alimentación y tener que reinventarse cada día para poder llevar algo a la mesa.

A lo anterior hay que sumar que desde el 2018 el país atraviesa por una profunda crisis económica que se ha visto reflejada en una disminución drástica de la producción y disponibilidad de alimento, a lo que no ha escapado el pan.

Hoy el diario estatal 5 de Septiembre publicó un artículo donde hace referencia a los problemas con el suministro de pan en la provincia de Cienfuegos, luego de un incidente ocurrido con el surtido y la comercialización de este producto en el punto de venta de la discoteca Benny Moré, perteneciente a la sucursal Palmares del Ministerio del Turismo.

El texto refiere que el 7 de noviembre, cuando se abrieron a los clientes las puertas de dicho establecimiento, “en el estante metálico solo había cuatro bolsas de panes y una representación escuálida de moldes de pizzas”. 

El resultado fue que los cienfuegueros que habían estado haciendo cola para comparar el pan desde horas tempranas, y además habían visto el movimiento de descarga de panes del grupo empresarial Servisa, no podían creer lo que sucedía.

La explicación del dependiente fue la de alegar que había recibido poco pan, pero los documentos de Servisa reflejaban que ese día a la unidad estatal habían llegado 45 bolsas con panes (en dos formatos) y 50 estuches de moldes de pizzas.

Ante esto surgió una nueva explicación: “Los trabajadores de la discoteca compraron el pan. Ellos laboran aquí y tienen ese derecho…”, alegó a la prensa estatal el jefe de mantenimiento del centro recreativo, pero luego de que el análisis del problema alcanzó otras dimensiones; y similar fue la respuesta del administrador.

Y es que el problema del desabastecimiento afecta a la mayoría de los cubanos por igual, y ante la facilidad de poder adquirir el pan ahí mismo, en comprensibles que los directivos prioricen a sus empleados, y quien dice empleados también dice familiares de estos, y hasta amigos.

La solución que planteó el 5 de Septiembre ante esta situación, suponiendo que Palmares haya autorizado allí líneas de venta para el público interno, fue la de “poner un cartel que defina el servicio y la gente no haría colas en vano, no madrugarían”, cuando en realidad lo que necesita el pueblo es que el régimen acabe de entender que es incapaz hasta para proveer de pan, y permita de una vez otras formas de gestión más acordes a las necesidades del país y sus potencialidades, para no hablar de que la mejor solución sería un cambio de sistema.

Mientras esto no acurra, seguirá escaseando el pan, y cuando no sea éste serán otros productos, como ahora, que escasea de todo.

Tomado De ADNCUBA

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