Campesino cienfueguero dice que tiene “lo que Fidel le prometió”

  • Categoría de la entrada:Cienfuegos / Cuba
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Es tarea empinada abrir los ojos de toda la población. Así como hay gran despertar, especialmente entre los más jóvenes, aún hay quienes defienden lo indefendible, víctimas del síndrome de Estocolmo.

José Ramón Gonzalo Penin / 5 de Septiembre

Un campesino cubano, de Cienfuegos, confiesa sentirse satisfecho de que Fidel Castro le cumpliera lo que le prometió. Se trata de José Ramón Gonzalo perteneciente a una Cooperativa del municipio Aguada de Pasajeros. Y aunque no muchos pueden decir eso en Cuba, este productor campesino, luego de varias décadas de trabajo del campo, siente como una proeza haber reemplazado el techo de guano. Así de bajas están las expectativas dentro de la isla comunista.

Luego de más de sesenta años de revolución, las aspiraciones de un campesino cubano son una casucha con placa y electrodomésticos, aunque el servicio eléctrico sea tan inestable que en cualquier momento pueda perderlos. Crecido “monte adentro”, ha vivido toda su vida en el campo y del campo. Explotando las tierras y explotado por el Estado.

Sus “comodidades” o así las describe el reporte en prensa oficial, son contar con una vivienda electrificada, que antes no tenía su madre. Pero la nota no recoge ni una fotografía de la vivienda en la que actualmente vive José Ramón. Solo se limita a insistir en que la Ley de Reforma Agraria, que le dio “lo que tenía que tener”, porque así funciona el discurso del régimen dentro de la isla. Sin expectativas, sin esperanza, sin ilusión, lo que llegue ya puede ser ganancia.

El campesino cubano se dedica a la producción de varios frutos de la tierra como calabazas, boniatos, maíz y arroz. Él debe cumplir con las exigencias del Estado para el ciclo anual. El Ordenamiento llegó, lo impactó, y aun así insiste en que es “para el bienestar del pueblo”.

“El sentir del campesinado cubano es producir para el pueblo, que es como insiste la Tarea Ordenamiento que tenemos aquí”.

Es tarea empinada abrir los ojos de toda la población. Así como hay gran despertar, especialmente entre los más jóvenes, aún hay quienes defienden lo indefendible, víctimas del síndrome de Estocolmo. Hipnotizados por sus captores, aún quedan aunque sean menos, testimonios como el de este campesino cubano.

TOMADO DE CUBANOSPORELMUNDO

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.