Bolsa de arroz

Las bodegas de La Habana comenzarán a vender a partir de este mes una bolsa de un kilogramo de arroz por consumidor, en sustitución de las dos libras adicionales que cada mes reciben los residentes de la capital, un “privilegio” del que no disfrutan el resto de los cubanos.

La bolsa de nailon tiene en su exterior un letrero que identifica al producto como Arroz Cogoyal y se comercializará a dos pesos.

Hasta el momento, como parte de la canasta básica los habaneros tenían derecho a comprar dos libras adicionales de arroz que adquirían a granel. La nueva bolsa tiene 0,20 libras más, dado que un kilogramo equivale a 2,2 libras.

Según explicó al semanario Tribuna de La Habana Idalmis Martínez, directora general de la Unión de Empresas del Comercio y la Gastronomía de la ciudad, este mes los artículos de aseo como el jabón de baño y el de lavar, que en septiembre se distribuyeron por persona debido a la emergencia epidemiológica, volverán a ofertarse por núcleo familiar.

Ello supone una reducción considerable para la población, en medio de un desabastecimiento de las tiendas en divisas y los mercados industriales, y cuando la epidemia de coronavirus y las altas temperaturas demandan extremas medidas de higiene.

Las quejas por la calidad del arroz que se vende por la libreta de abastecimientos son frecuentes. El martes pasado un cubano denunció en su muro de Facebook que el arroz de septiembre estaba tan malo que llevaba más de una semana sin poder comérselo.

“No hay quien le meta el diente, señores. ¿Esta gente gorda del Ministerio de alimentos pensarán que somos puercos?”, escribió Jorge Luis Arias.

“Y lo más lindo es que no hay donde poder comprar arroz por la libre, en Cuba ni el arroz es libre. Yo mañana voy a hacerle una foto para que ustedes vean que clase cochinada es eso”, cuestionó.

“Jamás en mi vida he comido un arroz tan cochino como el que vino a la bodega”, agregó.

Por su parte, la periodista de CiberCuba Iliana Hernández señaló que el arroz de su bodega estuvo “riquísimo” ese mes.

“Como siempre, ellos lo arreglan todo así, a unos poquitos le dan algo con calidad y a la mayoría lo peor”, subrayó.

La escasez de arroz, un alimento esencial en la escasa dieta del cubano, no comenzó con la crisis originada por la pandemia de coronavirus, sino desde mucho antes.

En julio pasado, el economista Pedro Monreal reveló que la escasez del cereal y el incremento de sus precios solo venía a confirmar que “los topes de precios han sido un artefacto administrativo que ha fracasado”.

“Las causas de la escasez de arroz no se originaron con la crisis del COVID19. El año 2019 fue un año terrible para la cosecha arrocera, reduciéndose en 18 por ciento la producción de “arroz húmedo y con cáscara”, subrayó el experto.

“La producción de arroz fue decepcionante entre 2013 y 2018. Fue el alimento con mayores decrecimientos de producción y de área cosechada entre los principales 12 cultivos agrícolas de Cuba, El otro indicador importante –el rendimiento- apenas creció 1,47% durante el periodo”, añadió.

Tomado De CIBERCUBA

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