Biden nombra a un encargado de coordinar la respuesta de EEUU al Síndrome de La Habana

Se trata de Maher Bitar, quien ejerce como director sénior de programas de Inteligencia en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

Maher Bitar, coordinador intragubernamental de la respuesta de EEUU al Síncdrome de La Habana. AMR DALSH REUTERS

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden nombró a un encargado de coordinar la respuesta del Gobierno estadounidense al llamado Síndrome de La Habana, los extraños síntomas que han sufrido desde hace un lustro decenas de diplomáticos estadounidenses en varios países del mundo, incluido Cuba.

Se trata de Maher Bitar, quien ejerce como director sénior de programas de Inteligencia en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de la Casa Blanca, y que ahora sumará a esa función la de «coordinador intragubernamental en lo relativo a los incidentes anómalos de salud», confirmó a EFE una fuente oficial.

Bitar, quien es palestino, fue uno de los asesores legales que ayudó a los congresistas demócratas durante el primer juicio político contra el expresidente Donald Trump (2017-2021).

Hace un año se incorporó al NSC y desde entonces ha estado al frente de la coordinación de información de Inteligencia delicada procedente de distintas agencias del Gobierno estadounidense.

El nombramiento de Bitar ocurrió el pasado martes en Washington, poco antes de que se hiciera público el más reciente informe de expertos sobre los incidentes de salud, reportados por primera vez en La Habana a finales de 2016. El estudio estableció como nueva hipótesis los «haces de energía».

El último presupuesto de defensa estadounidense, que Biden firmó en diciembre, obligaba al presidente a nombrar a un coordinador de la respuesta del Gobierno a los misteriosos incidentes, que se encargará de dirigir las investigaciones al respecto y la atención a las víctimas.

En una carta a seis miembros de su gabinete Biden ordenó, además, que «como tarde, el 25 de febrero de 2022», su Gobierno emita nuevas «directrices sobre los elementos de su fuerza laboral que se consideran bajo riesgo de exposición a los incidentes anómalos de salud».

En concreto, las agencias que deben identificar a esos funcionarios vulnerables son el Departamento de Estado, el de Defensa, el de Justicia y el de Seguridad Nacional; además de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Oficina de la Directora Nacional de Inteligencia, Avril Haines.

Además de en Cuba, donde se detectaron los primeros casos en 2016 y 2017, incidentes similares se han producido en China, Austria, Alemania e incluso en Washington.

Trump acusó en 2017 al Gobierno de Cuba de ser responsable de lo que las autoridades estadounidenses calificaron entonces como «ataques acústicos» o «sónicos», lo que sirvió para que el entonces mandatario rompiera con el deshielo diplomático con La Habana iniciado por Brack Obama.

Un informe interno dado a conocer a principios de 2021 reveló que Trump acusó a La Habana sin pruebas y que la mala gestión y la falta de coordinación dominó su respuesta a estos supuestos «ataques».

Biden, por el momento, ha evitado señalar públicamente a ningún país. La Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) descartó en enero que el conocido en Estados Unidos como «Síndrome de La Habana» sea el resultado de una campaña dirigida por un país enemigo de Washington

TOMADO DE DIARIODECUBA

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