Biden anuncia sanciones contra Rusia y expulsa a diez diplomáticos de EEUU

Más de 30 entidades y personas rusas son sancionadas por EEUU por interferir en las elecciones de 2020 y por su papel en un ciberataque masivo.

El mandatario estadounidense Joe Biden. ANDREW HARNIK

El Gobierno de Estados Unidos impuso este jueves sanciones a Rusia por su presunta interferencia en las elecciones presidenciales de 2020, su supuesto papel en el ciberataque masivo de SolarWinds y las acciones en Ucrania y Afganistán.

En un comunicadola Casa Blanca anunció además la expulsión de EEUU de diez miembros de la misión diplomática rusa en Washington, incluidos integrantes de los servicios de inteligencia, reportó EFE.

Joe Biden firmó una orden ejecutiva que implica sanciones a más de 30 personas y empresas con las que «envía una señal de que EEUU impondrá costes de manera estratégica y económicamente impactante a Rusia si continúa o intensifica sus acciones internacionales desestabilizadoras», se puede leer en el documento.

Los motivos de las sanciones son, según el informe, los esfuerzos para socavar la celebración de elecciones democráticas en EEUU, la presunta participación del Gobierno ruso en actividades cibernéticas maliciosas, el uso de la corrupción transnacional para influir en los gobiernos extranjeros, las actividades extraterritoriales contra disidentes o periodistas y las violaciones de los principios establecidos por el derecho internacional, incluido el respeto a la integridad territorial de los países.

Las acciones, anunciadas durante semanas por la Administración, representan las primeras medidas de represalia anunciadas contra el Kremlin por el hackeo, conocido como la brecha de SolarWinds.

En esa intrusión, se cree que los piratas informáticos rusos infectaron programas de uso generalizado con código malicioso, lo que les permitió acceder a las redes de al menos nueve agencias en lo que las autoridades estadounidenses creen que fue una operación de recopilación de información destinada a extraer secretos gubernamentales, reportó AP.

Además de ese hackeo, las autoridades estadounidenses alegaron el mes pasado que el presidente ruso Vladimir Putin autorizó operaciones de influencia para ayudar a Donald Trump en su fallida candidatura a la reelección como presidente, aunque no hay pruebas de que Rusia o alguien más haya cambiado votos o manipulado el resultado.

Las medidas anunciadas este jueves incluyen sanciones a seis empresas rusas que apoyan las actividades cibernéticas del país, además de sanciones a 32 personas y entidades acusadas de intentar interferir en las elecciones presidenciales del año pasado, incluso difundiendo desinformación.

Entre los 10 diplomáticos expulsados se encuentran representantes de los servicios de inteligencia rusos, dijo la Casa Blanca.

La Casa Blanca también afirmó que Biden estaba utilizando los canales diplomáticos, militares y de inteligencia para responder a los informes de que Rusia alentó a los talibanes a atacar a las tropas estadounidenses y aliadas en Afganistán sobre la base de las «mejores evaluaciones» de la comunidad de inteligencia.

Los informes sobre supuestas «recompensas» salieron a la luz el año pasado, y la Administración Trump fue criticada por no plantear el tema directamente a Rusia. La Casa Blanca no confirmó públicamente los informes. «La seguridad y el bienestar del personal militar estadounidense, y el de nuestros aliados y socios, es una prioridad absoluta de Estados Unidos», dijo la Casa Blanca el jueves.

No estaba claro de inmediato qué otras acciones, si es que hay alguna, podrían planearse contra Rusia. Los funcionarios habían dicho previamente que esperaban tomar acciones tanto visibles como invisibles.

Las sanciones, presumiblemente destinadas a enviar un claro mensaje retributivo a Rusia y a disuadir de actos similares en el futuro, seguramente exacerbarán una relación ya tensa entre EEUU y Rusia.

El presidente Joe Biden se dirigió a Putin esta semana, en su segunda llamada, para «desescalar las tensiones» tras la concentración militar rusa en la frontera de Ucrania, y dijo que EEUU «actuaría con firmeza en defensa de sus intereses nacionales» en relación con las intrusiones rusas y la interferencia electoral.

En una entrevista televisiva el mes pasado, Biden respondió «sí» cuando se le preguntó si pensaba que Putin era un «asesino». Dijo que los días en los que EEUU «se rendía» ante Putin habían terminado. Más tarde, Putin recordó la historia de EEUU en cuanto a la esclavitud, la matanza de nativos americanos y el bombardeo atómico de Japón en la Segunda Guerra Mundial.

No está claro si las acciones de EEUU van a suponer un cambio de comportamiento, sobre todo porque las medidas adoptadas en el pasado no han conseguido acabar con el hackeo ruso.

El Gobierno de Obama expulsó a diplomáticos rusos en 2016 en respuesta a la injerencia en las elecciones presidenciales de ese año, y aunque Trump se mostró a menudo reacio a criticar a Putin, su Administración también expulsó a diplomáticos en 2018 por el supuesto envenenamiento por parte de Rusia de un exagente de inteligencia en Gran Bretaña.

Los funcionarios estadounidenses todavía están lidiando con las secuelas de la intrusión de SolarWinds, que afectó a agencias como los departamentos del Tesoro, Justicia, Energía y Seguridad Nacional, y todavía están evaluando qué información puede haber sido robada. La brecha expuso las vulnerabilidades de la cadena de suministro, así como las debilidades de las propias ciberdefensas del Gobierno Federal.

Las acciones representarían la segunda ronda importante de sanciones impuestas por la Administración Biden contra Rusia. El mes pasado, EEUU sancionó a siete funcionarios rusos de nivel medio y alto, junto con más de una docena de entidades gubernamentales, por un ataque casi mortal con un agente nervioso contra el líder de la oposición Alexei Navalny y su posterior encarcelamiento.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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