Aumenta nuevamente la compra de pollo por parte del Gobierno cubano en los Estados Unidos… ¿se acabó el ‘bloqueo’?

Pese a las restricciones impuestas por el embargo norteamericano contra Cuba, la isla ha aumentado progresivamente sus importaciones de pollo congelado desde Estados Unidos en los primeros 7 meses de este 2021, como demuestran los datos publicados recientemente por el Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba.

Los mismos indican un incremento del 54,8% de las importaciones en el mes de julio, con respecto al mes de junio y al 88% del 2020.

El producto más comprados (más del 90%) fue pollo congelado (cuartos, patas y carne). El resto fue maíz, madera y comida para mascotas, además de café, una de las industrias más emblemáticas de la isla, por un valor total de casi 180 millones de dólares, lo que se pagó en efectivo y por adelantado debido a las imposiciones del bloqueo económico.

Esta considerable suma de dinero fue empeñada cuando la ínsula caribeña pasa por su más profunda crisis económica (y general) desde el famoso Período Especial de los años 90.

Es cierto que el pequeño país está obligado a importar alrededor del 80% de los alimentos que consume, por un valor de alrededor de 2.000 millones de dólares anuales, debido a su empobrecida economía y a sus serios problemas de infraestructura.

Se estima que el monto total de las operaciones comerciales con el vecino del norte sumen 6.475 millones de dólares desde el año 2001, cuando el Congreso estadounidense autorizó las ventas de alimentos a Cuba.

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la isla, reconoció el pasado viernes que se producen grandes exportaciones de alimentos desde el país norteamericano a Cuba, aunque solo fuera para lamentar que esta indudable información se utilice como parte de una supuesta y malintencionada campaña dedicada a negar la existencia del bloqueo.

El propio funcionario afirmó desde su cuenta oficial de Twitter que estas transacciones se dan únicamente “bajo una excepción aprobada por el Congreso” estadounidense, con carácter unidireccional, “sin posibilidad de crédito, mediante la obligatoriedad de pago anticipado y en efectivo, y bajo licencias que tiene que aprobar el Departamento del Tesoro, todo incompatible con las prácticas del comercio internacional”.

Sin embargo, los constantes incrementos del arribo de pollo congelado a la isla continúan sin notarse en el mercado cubano, pues el pueblo sigue teniendo que esperar durante horas y hasta días por hacerse con pequeñas raciones del producto.

Encima, el oficialismo se jacta de aumentar, presuntamente, la distribución del alimento en ciudades como la propia capital.

Asimismo, un cartel colgado en la vidriera de la tienda de las calles Concha y Fábrica (Luyanó) anunciaba a la población que la venta del pollo a partir del lunes 6 de septiembre se volvería quincenal.

Aunque este alimento siempre ha sido parte recurrente de la dieta del cubano, en el último año y medio se ha vuelto imprescindible, como única (o casi única) fuente de proteínas medianamente accesible (en cuanto a precio y disponibilidad en el mercado) para los cubanos de a pie.

Encima, la oferta de pollo se concentra en cuartos traseros (muslo y contramuslo); nada de pechuga o por el estilo.

Las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) han quedado con la mayor parte de la oferta, donde se suelen ver cajas de hasta 18 kilos y animales enteros deshuesados.

TOMADO DE CUBACUTE

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