Archipiélago llama a los cubanos a boicotear las próximas ‘elecciones’ municipales del régimen

‘Si, finalmente, algún opositor lograra traspasar todos los filtros y ser nominado, recibirá nuestro apoyo, sin lugar a dudas’, sostiene la plataforma cívica cubana en un comunicado.

Votación en Cuba. YAMIL LAGE AFP/GETTY IMAGES

La plataforma cívica cubana Archipiélago llamó a boicotear las «elecciones» municipales convocadas por el régimen para el próximo 27 de noviembre, en un comunicado en el que recordó que el proceso es controlado por el Partido Comunista y la Seguridad del Estado.

«El modelo electoral cubano está diseñado para que el partido único y sus instituciones conserven el control absoluto sobre los destinos del país. Los únicos comicios donde realmente pueden competir distintos candidatos, son para elegir al eslabón más bajo del control estatal: los delegados de circunscripción», afirmó la plataforma en un comunicado publicado en Facebook este miércoles 9 de noviembre.

Sobre el papel del delegado de circunscripción, recordó que este es visto «como un simple tramitador de quejas, sin ningún poder real para solucionar los problemas que se multiplican en cada barrio». También señaló la presencia de «estos factores de la comunidad», como los describe el régimen, en «actos de repudio contra opositores, disidentes o contra cualquier cubano que haya decidido expresar su desacuerdo con la realidad que sufre el país».

Archipiélago se refirió a la decisión de «una parte de la oposición cubana» de «insistir en presentar candidatos» a los próximos comicios electorales, y recordó el intento de 2015 que, pese a no ser el único, ha sido el más difundido por la prensa independiente y medios extranjeros.

Ese año, el abogado Hildebrando Chaviano y el informático Yuniel López obtuvieron la mayoría de los votos en sus respectivas asambleas de nominación. Sin embargo, en los comicios fueron derrotados por los candidatos afines al régimen.

«Ya para el año 2017, las Comisiones de Candidatura y la Seguridad del Estado se encargarían de que ni un solo opositor lograra convertirse en candidato», apuntó Archipiélago, en referencia a la iniciativa de las plataformas cubanas Otro 18 y Candidatos por el Cambio de llevar candidatos a los comicios de ese año, frustrada por el régimen, que tuvo que violar sus propias leyes.

Archipiélago celebró en su comunicado «el optimismo de aquellos que, como intentamos nosotros con la Marcha Cívica por el Cambio, no se cansan de buscar grietas dentro del sistema» y sostuvo que «si, finalmente, algún opositor lograra traspasar todos los filtros y ser nominado, recibirá nuestro apoyo, sin lugar a dudas».

«Pero nuestra posición sobre las elecciones en Cuba es que, mientras el Partido Comunista y la Seguridad del Estado tengan el control de ese proceso, no existirá ninguna garantía de transparencia o democracia», acotó.

En opinión de la plataforma, «no acudir a las urnas, votar en blanco o no votar» serían una manera válida de mostrar rechazo al modelo electoral cubano y de decirle al régimen y al mundo «que la dictadura ya no cuenta con las mayorías de las que presumió durante décadas».

«Cuba merece que la palabra DIGNIDAD no sea sinónimo de repetir consignas gastadas con el estómago vacío o tener que resignarse a un gobierno fallido, autoritario y perverso. Cuba merece LIBERTAD a lo grande, con todas y cada una de sus letras», expresó la plataforma, que para sus miembros tiene la fecha del 27 de noviembre, «por cumplirse dos años de los sucesos frente al Ministerio de Cultura».

A finales de octubre pasado, el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) manifestó en un documento al que DIARIO DE CUBA tuvo acceso y que fue también publicado en Facebook, su respaldo a «un grupo de ciudadanas y ciudadanos que se presentarán a las Asambleas de Nominación, que acaban de comenzar, con el propósito de ser electos como candidatas y candidatos a las próximas elecciones municipales».

El documento enumeró los intentos previos, apegados a la Constitución cubana y obstaculizados por el régimen, por lo que advirtió que, en caso de que la nueva ambición de representación plural fuera «atacada y obstruida por el gobierno y sus autoridades», promovería «una fuerte campaña por la abstención».

En el referendo sobre el nuevo Código de las Familias, realizado el domingo 25 de septiembre, aunque ya la norma había sido publicada con carácter de ley, hubo una abstención de un 25,88% y un voto negativo del 33,15%, de acuerdo a los resultados oficiales finales publicados por el régimen, cuya abrumadora campaña por el Sí convirtió el plebiscito en una votación sobre el apoyo del pueblo al Gobierno.

Se trata del referendo con mayor abstención y mayor porcentaje de votos en contra de los que se han realizado en Cuba desde el triunfo de la Revolución en 1959. El propio Díaz-Canel admitió, antes de darse a conocer los resultados, que podía existir «un voto de castigo», por parte de personas que no tuvieran en sí nada en contra de la norma. 

TOMADO DE DIARIODECUBA

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