Aquí está el desayuno y merienda de los niños cubanos que el Gobierno dice que escasea

El déficit de harina que invocan las autoridades para justificar la falta de pan no es tan grave, a juzgar por las ofertas que encontró DIARIO DE CUBA en mercados de la Isla.

Algunas de las ofertas de pan que se encuentran en las tiendas virtuales cubanas. DIARIO DE CUBA

Mientras los cubanos sufren de una grave escasez de pan y tienen que hacer largas colas para comprar incluso el que les corresponde por la libreta de racionamiento, el Gobierno cubano no oculta que la presunta crisis de suministro de harina para la elaboración de ese alimento es solo para los ciudadanos que no tienen dólares.

Hace solo días trascendió que el Mercado de 3ra y 70 del municipio Playa, en La Habana, vendía en Moneda Libremente Convertible (MLC) bolsas de pan de distintas variedades elaboradas por Home Deli, uno de los negocios privados aprobados por el Gobierno. Pero tras hacerse público, la venta fue suspendida.

Sin embargo, hay otros mercados donde la crisis de harina no parece haber hecho mella alguna: las tiendas virtuales que venden productos elaborados y distribuidos en Cuba, pero pagados en dólares desde el extranjero.

Un breve recorrido por esos bazares virtuales buscando pan y alimentos de harina ofrece un panorama muy distinto al que se encuentran los cubanos de a pie y sin parientes en el extranjero.

MallHabana, por ejemplo, vende un combo de 42 panes por nueve dólares que incluso distribuye sin costo extra. La bolsa contiene seis unidades de pan bon, otras seis de pan para sandwich y 30 mini panes. La oferta aparece «en stock», así que escasez no hay.

Las bolsas de pan de este mercado vienen además asociadas a diversos productos cárnicos, normalmente usados para preparar entrepanes: queso, chorizo, lechuga y jamón. Así, MallHabana los vende incluso bajo las categorías de desayunos y meriendasjusto lo que necesitan los padres cubanos para preparar alimentos que sus hijos lleven a las escuelas ante la inminencia del nuevo curso escolar.

Sigo de compras y descubro que Bazar Regalo, el Amazon estatal, tiene en oferta las antes codiciadas galletas de soda Pinocho. Por 15.50 dólares le llevan a su casa la lata de 2,145 kilogramos que desapareció hace años de los mercados en pesos cubanos y que se ofrece como «ideal para merienda». Eso sí, este producto solo está disponible para su distribución en La Habana.

No es difícil advertir aquí que los negocios virtuales han preparado sus ofertas dirigidas a las familias que sí pueden pagar los alimentos ligeros que llevan los niños a las escuelas. La lata de galletas Pinocho aparece, por ejemplo, entre las «Ofertas de la semana», como haría cualquier mercado con los productos de temporada.

En Alawao la oferta es de especialidades: puede escogerse entre al menos 11 variedades de cake de cumpleaños o para celebraciones. Los hay de crema de mantequilla y bombón, trufas, nata y crema de fresas, por solo mencionar algunos.

Además, hay un buffet de cumpleaños con una decena de tipos de dulces finos, frascos de litro y medio de refresco de cola y… dos bolsas de pan.  

Pero es la panadería de Supermarket23, negocio que ha sido relacionado con el comandante de la Revolución Guillermo García Frías, quien tiene una oferta de envidia. Hay pan de barra, de molde rebanado, pan de hamburguesa, baguette, paquetes de galletas de sal, palitroque y tostadas, pan de ajo, de albahaca, de cebolla, «rústico de leche», de ajo y romero, pan plano estilo italiano, biscocho, tartaletas, pie de guayaba…

¿Quién dijo que hay escasez de pan en Cuba? ¿Cómo que no hay harina y los negocios privados dejaron de vender productos elaborados con esa materia prima para evitar represalias de los inspectores?

Mientras todos esos alimentos que no son de importación están a disposición de quienes pueden permitirse pagarlos, un vecino de La Habana se sacrifica en pagar la bolsa con nueve panecillos a 70 pesos cubanos o más. Eso, si el vendedor de la carretilla pasa por tu calle cuando estás disponible. Y si puedes pagarlo a ese precio, que todo anuncia va a seguir subiendo. 

Con una tasa de cambio oficial de 123,60 pesos por dólar estadounidense y con el MLC rebasando los 140 pesos en el mercado negro, la compra de los productos de harina de las tiendas virtuales es una quimera, en caso de que fuera posible pagarlos desde la Isla. El salario mínimo en Cuba es de 2.100 pesos.

El pasado 23 de agosto, el Gobierno cubano reconoció que existen dificultades para importar harina de trigo, aunque subrayando que, en su enorme bondad, aseguró una distribución limitada de pan en las panaderías estatales y la venta mediante la libreta de racionamiento.

Según el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), la situación se debe al «recrudecimiento» del embargo estadounidense y a «la actual crisis logística internacional, además de «las limitaciones financieras del país». Eso, mientras los medios oficiales bombardean a la gente con noticias sobre el encarecimiento de la harina en el mundo a causa de la invasión de Ucrania por Rusia. Un conflicto que La Habana apoyó.

Sin embargo, la escasez de pan no es nueva, aunque ahora haya empeorado. Desde marzo de 2019, el propio Díaz-Canel ya reconocía la carencia del alimento, junto a la de otros productos básicos.

De ahí hasta la fecha, el Gobierno ha desarrollado varios experimentos para aliviar el problema, como utilizar pulpa de calabaza, harina de maíz, de garbanzo o de yuca para confeccionar pan. Hasta ahora, todos sin resultado visible en la oferta. Por cierto, ninguno de esos se venden en los mercados virtuales. 

TOMADO DE DIARIODECUBA

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