Alexander Raúl Pupo Casas

Un médico cubano al que el Gobierno le quitó el derecho de trabajar y de seguir estudiando su especialidad, como represalia por sus críticas públicas al sistema, ha analizado en sus redes sociales el rol que está jugando Internet en la difusión de la verdadera realidad de la Isla hacia el resto del mundo.

Alexander Pupo Casas, quien tuvo que renunciar a su puesto en el hospital Ernesto Che Guevara de Las Tunas, donde estudiaba la especialidad de Neurocirugía tras ser expulsado de la beca que tenía, escribió en su muro de Facebook que las denuncias en medios digitales sobre lo que ocurre en el país, dejan que la “verdadera cara (del régimen) salga a flote”.

“Por estos días hemos visto un cambio de actitud en la población cubana. Al parecer el Caimán está despertando, y para el Estado las redes sociales se están convirtiendo en un terreno donde no ganan una sola batalla”, dijo.

“Si tomamos esto como termómetro, es fácil suponer lo que acontecería en Cuba de haber una revolución social. Sencillo, la imposibilidad del Estado de mantener el apoyo popular tras la avalancha de errores que ha cometido y el descubrimiento de algún que otro desliz de sus dirigentes, los ha obligado a aumentar la represión para poder conservar el poder”, agregó.

“Ahora, esto, amigos míos, es un arma de doble filo, pues la entrada de la Internet a Cuba ha provocado que los cubanos los dejen al descubierto frente al mundo con cada acto represivo”, subrayó.

Pupo Casas criticó el pobre apoyo que ha recibido la oposición cubana de las organizaciones internacionales. En su opinión, tanto las Naciones Unidas como la Organización Mundial de la Salud se desentienden de los abusos que se cometen contra la población, ya que han adoptado una posición neutral que “no beneficia a nadie, menos al pueblo”.

“¿Será acaso necesaria una guerra civil en Cuba para que alguien escuche a los cubanos? ¿O es que el Estado prefiere ignorar que su tiempo se está volviendo cada vez más corto, y que las filas de su Partido son cada vez más pequeñas y corruptas? ¿Habrá algún convenio entre el Estado cubano y las organizaciones mundiales para que no intervengan a favor de los intereses populares? Creo que la pregunta merecería una respuesta por parte de estas instituciones”, precisó.

El doctor consideró que Cuba necesita un cambio definitivo, el cual, en su criterio, debe desechar la violencia.

“La revolución está muy cerca, y creo que sería de interés de todos que el cambio ocurriera en paz. (…) El hecho de que en Cuba existe una oposición gigante al sistema es algo que ya es innegable. Solo se necesita un poco más de organización y reconocimiento por los órganos internacionales. El momento decisivo está cerca. La Revolución somos nosotros”, concluyó.

Tomado De CIBERCUBA

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