Abre otro hotel en un cayo paradisíaco de Cuba, administrado por una hotelera española

Las autoridades apuntan al desarrollo de un nuevo destino paradisíaco con 20.000 habitaciones en Cayo Cruz.

Hotel Valentín, en Cayo Cruz. EXCELENCIAS

Después de otorgar condiciones inéditas a la hotelera canadiense Blue Diamond para la administración de Cayo Largo del Sur, las autoridades cubanas apuntan al desarrollo de un nuevo destino paradisíaco en los islotes del archipiélago, en este caso en Cayo Cruz, al norte de Camagüey.

De acuerdo con la emisora Radio Cadena Agramonte, desde el 1 de noviembre, inicio de la temporada alta del turismo en Cuba, estará listo el Hotel Valentín Cayo Cruz, de categoría 5 estrellas, que administra la empresa Valentin Hotel Group, cadena independiente de hoteles con establecimientos en Mallorca, Menorca, Cádiz, México y Cuba.

Según el reporte, ese es uno de los tres hoteles del destino de sol y playa, donde el Ministerio de Turismo cubano tiene planeado el más grande proyecto de habitaciones del país, con 20.000 nuevas capacidades de alojamiento.

Valentín Cayo Cruz, dice el reporte, «forma parte del desarrollo turístico que se lleva adelante en ese importante destino, y al diseño contemporáneo se suman las propuestas recreativas, culturales, gastronómicas y deportivas, siempre aprovechando las bondades de la playa y los valores identitarios de la Isla».

Según la web del hotel, Valentín Cayo Cruz es la instalación más grande del enclave. Tiene 546 habitaciones en calidad de todo incluido solo para adultos, está ubicado a una hora del Aeropuerto Internacional de Cayo Coco, y posee piscinas, restaurantes, bares y zona de relax.

Ya desde finales del año pasado el Hotel Coral Level Esmeralda, también en Cayo Cruz, se convirtió en una de las novedades de la cadena española Iberostar para la temporada alta del turismo en Cuba.

Las autoridades cubanas continúan ampliando las inversiones en zonas de ocio mientras los cubanos sufren largos apagones, carencia de alimentos, medicamentos y toda clase de productos de primera necesidad. Todo ello, según el Gobierno, a causa del embargo de Washington. 

En mayo último, el Ministerio de Turismo de Cuba hizo un anuncio inédito: Blue Diamond Resorts, con 21 hoteles en la Isla, gestionará en exclusiva todo el polo turístico de Cayo Largo del Sur, próximo a la Isla de la Juventud, a partir de la temporada alta del invierno 2022-2023.

Aunque la administración del cayo será de conjunto con la empresa estatal cubana Gran Caribe, ello supondrá la gerencia de las instalaciones hoteleras y extra hoteleras del islote, en el que las autoridades cubanas quieren conseguir un incremento del turismo extranjero.

Días atrás, el Grupo Empresarial Cubasol anunció inversiones para la creación de nuevos parques acuáticos, delfinarios, campos de golf y otras atracciones para los turistas que visiten el país.

De acuerdo con un reporte de la oficial Prensa Latina, esa entidad estatal, que se encarga de la administración de la infraestructura extra hotelera y de los desarrollos inmobiliarios vinculados al turismo en Cuba, pretende hasta 2030 conseguir los recursos para ampliar sus instalaciones, incluyendo en ello el empleo de capital foráneo.

Según Alex Mulet, vicepresidente de Cubasol, en los próximos ocho años el grupo tiene alrededor de 150 proyectos que aspira a concretar, entre ellos parques recreativos, de aventuras y la ampliación de las actividades náuticas.

Unos 40 deben estar terminados antes de 2026, varios de ellos en Cayo Coco, así como en Cienfuegos, Sancti Spíritus, Varadero y Holguín.

A esas inversiones se suman otras en parques acuáticos, delfinarios, infraestructuras para la realización de excursiones en bote y la visualización de atractivos naturales, además de la práctica del cable ski y buceo, dijo la directora comercial del grupo, Yudaysi Lazo

Otra área de desarrollo para Cubasol es la inmobiliaria, vinculada a los campos de golf. Sobre ello, el director general de Cuba Golf, Rubén Forés, comentó que hoy existen empresas mixtas dedicadas a ello: Carbonera S.A., en Matanzas; El Salado S.A., en Artemisa; y Punta Colorada, en Pinar del Río.

En tales inversiones se establecerán proyectos inmobiliarios relacionados con la práctica del golf, así como «actividades turísticas y el comercio de propiedades para extranjeros», dijo Forés.

El turismo representa la segunda mayor partida del producto interior bruto cubano (PIB), y es además la segunda fuente más importante de divisa extranjera fuera de las «misiones» médicas que exporta el régimen.

El sector turístico estatal prevé concluir este año con 84.906 habitaciones hoteleras, un 5,7% más que el ejercicio previo. Esto, debido a que el Gobierno cubano invirtió allí casi 1.500 millones de dólares en los últimos dos años.

Sin embargo, el economista Pedro Monreal afirmó en junio pasado que, incluso si Cuba recibiera los 2.5 millones de turistas planificados para 2022, buena parte de esas nuevas habitaciones serían innecesarias.

TOMADO DE DIARIODECUBA

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