ꞌSiguen abusando con los preciosꞌ, cubana se queja

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Desde San Agustín en la Lisa, Regla Fernandez Arang, se quejó por los altos precios del ajo, la carestía de la alimentación comienza desde los ingrediente más comunes.Es asfixiante la vida para el cubano, el proceso de reordenamiento económico lejos de traer esperanza genera mayor descontento.

Las autoridades intentan frenar las reglas de “oferta y demanda”, echando más leña al fuego de la carestía. Fernández rememora en su queja los cuentos de la prensa oficialista: “Ayer mismo leí un artículo en el Granma de una situación con un vendedor ambulante en Guantánamo, el cual tenía los precios por los cielos, y al llegar un inspector puso el ajo a $2.50 y el tomate a $5”.

En Cuba, donde único las cosas están bien es en la prensa. Allí los controles de los inspectores, los sobrecumplimientos y los agros abastecidos son lo común. La realidad es muy diferente. Regla se cuestiona: “¿Dónde están los inspectores? que nunca hemos visto ninguno por esta zona”.

Regla mostró su indignación llevando a las redes su inconformidad: “En ese pozuelo que ven hay $30 de ajo -a $15 la latica (más chiquita que el vasito de yogurt de 45c)-, en 5 Palmas tiene la cabeza de ajo a $8”, expresó. Pero no queda de otra, es ese atraco o no poner ajo a la comida. El sacrificio genera disyuntivas a Regla: “¿que debemos hacer?, porque la comida sin ajo no sabe a nada, pero no me negarán que siguen abusando con los precios”.

 El cubano común ve los altos precios como un problema del vendedor sin entender que el sistema está podrido desde el abastecimiento de semillas y fertilizantes por el Estado. El gobierno es incapaz de garantizar que los camiones de acopio lleguen a las fincas de ajo y saque las cosechas contratadas y nunca pagadas. El producto se echa a perder en el campo y el poco que llega a la ciudad tiene valores astronómicos.

Tomado De CUBITANOW

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